Manuela Sáenz

Manuela Sáenz

Manuela Saenz

Muchas mujeres pasaron por la vida del prócer venezolano Simón Bolívar, pero Manuela Sáenz es la que más se recuerda. Quizá porque le salvó dos veces la vida. La pareja se conoció el día en que Bolívar entraba a la ciudad de Quito, el 16 de junio de 1822. Llegaba como el vencedor de muchas batallas. Ella le lanzó una corona de laureles que accidentalmente le pegó en la cara. Él se dio vuelta, molesto, y la vio por primera vez. Esa noche, en el baile ofrecido por las autoridades en honor del venezolano, Don Juan Larrea los presentó y comenzó un amor que ha hecho historia.

Manuela era hija de don Simón Sáenz de Vergara y de doña María Aispuro. A los 17 años la depositaron en un convento religioso para encauzar su personalidad rebelde. Poco pudo hacer la rigidez del convento ya que se dejó raptar por un oficial, D’Elhuyar, que luego la abandonó. Su familia la casó con el médico inglés Jaime Thorne.

En cuanto conoció a Bolívar, no intentó siquiera ocultar el romance. Lo siguió en los viajes, lo atendió en sus enfermedades, lo ayudó en sus trabajos. Entendió a Bolívar como nadie. Eran conscientes del escándalo que los acompañaba, porque ella era casada, pero siguieron adelante pese a todo.

Manuel lo salvó el 10 de agosto de 1828 de un atentado que le tendieron a Bolívar en la ciudad de Bogotá. Ella se enteró del atentado, y trató de impedir que Bolívar fuera a un baile de disfraces, que era el lugar acordado para matarlo. Como no logró convencerlo, se presentó en el baile,  vestida de una forma llamativa, y provocó un escándalo, que al llegar a oídos del Libertador hizo que se retirara indignado.

Lo salvó por segunda vez el 25 de septiembre de 1828, cuando un grupo de conspiradores atacaron al Palacio buscando a Bolívar para matarlo. Al oír ruidos, Manuela despertó a su amante para advertirlo del ataque. Él logró escaparse y se escondió debajo de un puente con su criado José Palacios. Manuela se enfrentó a los atacantes, y estuvo a punto de ser asesinada, pero fue protegida en el último momento por Auguste Hornet, uno de los conspiradores.

El 8 de marzo de 1830 Bolívar salió de Bogotá y el 1 de diciembre llegó a Santa Marta moribundo. Manuela no tenía noticias suyas y envió un hombre de su confianza para averiguar cómo estaba su hombre. Quince días después recibe una carta del mensajero:

“… Permítame mi bondadosa señora que mezcle mis lágrimas a las suyas por su inmensa pérdida…”.

Bolívar está muerto. Manuela lo sobrevivió 26 años, y muríó por una epidemia el 23 de Noviembre de 1856. Ha pasado a la historia como un símbolo de valentía y coraje. Se atrevió a hacer lo que su destino le dictaba a pesar de la rigidez y convencionalismos de la época que le tocó vivir, y eso marcó una diferencia que hace que admiremos su historia.

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RSSComentarios (1)

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  1. angelica dice:

    me parece que esa historia es un buen resumen de todo lo que paso mas sin embargo me hiso darme cuenta que no es lo que los demás digan si no lo que yo sienta y quiera hacer muchas gracias

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